Primera
etapa: de las etnias locales
Quienes
manejaban los elementos del paisaje eran los pueblos indígenas que, lentamente,
fueron incorporando las herramientas de cosecha ecosistémica del blanco
(Arenas, 2003; Maranta, 1987).
Ecosistema
fundamental: pastizales y sabanas de tierra firme.
Actividades
fundamentales: caza, pesca, recolección de miel, cosecha de frutos y fibras.
Segunda
etapa: de los fronterizos y meleros
El criollo
entraba y salía de la frontera que separaba la tierra controlada por el blanco
del dominio aborigen, en busca de miel y cera. Se introdujo el ganado cerca de
los ríos.
Ecosistema
fundamental: pastizal, sabana y humedal.
Actividades
fundamentales: ganadería en pastizales, abras y cañadas; cosecha de algarrobo.
Herramienta
de manejo: fuego y caballo.
Tercera
etapa: los puestos ganaderos
La tierra
“conquistada” fue asignada a propietarios blancos y sus puesteros tomaron el control
de los bordes de los predios y de la de tierra pública, e introdujeron rodeos
mixtos. Se consolidó el reemplazo de herbívoros nativos por ungulados
domésticos y de pastizal por arbustal.
Ecosistema
fundamental: pastizales, sabanas y humedales.
Herramientas
de manejo: fuego, corrales, aguadas, "clausura"(cercos de ramas
espinescentes para hacer un mosaico de pastizal nativo y cultivar zapallo y
maíz).
Herramientas
de cosecha: igual que la etapa de los fronterizos y meleros, con jaurías
adiestra-das en cosecha de distintas presas.
Cuarta
etapa: durmiente y poste
El sistema
ferroviario y el alambrado crearon una fuerte demanda de madera.
Ecosistema
fundamental: bosque e isletas de monte en sabanas.
Actividades
fundamentales: explotación selectiva de madera dura para elementos al aire
libre.
Pulso
natural y herramienta de manejo: agarradero, obraje, campamento de hacheros,
picadas.
Herramientas
de cosecha: bueyes, alzaprima, hacha de apeo y labradora.
Disturbio
principal: selección negativa de germoplasma; quedaron ejemplares tortuosos sin
fuste forestal, atacados por insectos y hongos xilófagos.
Quinta
etapa: primera taninera.
Empresas
europeas de producción forestal-ganadera accedieron a cientos de miles de
hectáreas y desarrollaron una actividad industrial que produjo extractos
tánicos de los quebrachos colorados y extractos para aceites esenciales de palo
santo, construcción de vías férreas y caminos terraplenados.
Ecosistema
fundamental: quebrachal- palosantal, bosque de quebracho colorado y monete
fuerte.
Actividades
principales: obraje para apeo y preparación in sita de rollizo descortezado.
Recursos
mas valiosos: bosques de maderas tánicas, quebrájales- palosantales, agua.
Sexta
etapa: colonia algodonera
Ha ocupado
con predios de menos de 50 ha
los ecosistemas no anegadizos de herbáceas y, así, creó un paisaje abigarrado;
ha desmontado lentamente el borde de fragmentos del Chaco Seco.
Ecosistema
fundamental: pastizales y sabanas de suelos profundos, alta fertilidad y buen
drenaje: campo prado.
Recursos
más valiosos: suelos fértiles y clima pluviométrico con lluvias suficientes
para el largo ciclo de un cultivo de verano o agua de riego.
Actividades
principales: algodonera y ganadería en campo natural (Bolsi, 1985).
Séptima
etapa: exploración y explotación petrolera
La
construcción de una red de picadas de exploración se consolidó en los 70 como
un sistema de corredores transgresivos a paisajes diversos y como una vía de
penetración a ecosistemas vírgenes para obrajeros, cazadores, puesteros,
topógrafos, científicos, coleccionistas de fauna y flora, “arriadores” de
aborígenes a la zafra azucarera, fuerzas de seguridad y contrabandistas. Funcionó
como una red facilitadora de defaunación, explotación forestal y pastoreo, en
los fragmentos que habían conservado alta diversidad biótica.
Recursos
más valiosos: hidrocarburos, agua, ecosistemas vírgenes y semivírgenes.
Actividades
fundamentales: en las picadas hubo supresión de la cobertura vegetal en franjas
angostas y rectas de decenas de kilómetros, y se formó un retículo
interconectado. Perforación y explotación.
Octava
etapa: agriculturización
Corresponde
al fenómeno global llamado “Revolución Verde” (Pengue, 2005), por el cual los
rindes aumentaron debido a una agricultura de crecientes insumos externos, en
la que se manifestaba la capacidad de respuesta de los cultivares e híbridos al
fertilizante, la maquinaria o el riego.
Ecosistema
fundamental: lo que ha quedado de campo natural y cualquier tipo de pastizal no
anegadizo.
Actividades
fundamentales: cultivo de textil- oleaginoso y granos en sistema de doble
cultivo.
Novena
etapa: segunda taninera
Con la
modernización de las fábricas y la diversificación de la demanda de productos la
industria taninera cambió de óptica en cuanto al manejo del bosque e inició una
etapa experimental de uso sustentable del mismo y de mejoramiento genético de
las especies clave.
Ecosistema
fundamental: territorios con bosques y fragmentos de bosque y pajonales.
Recursos
más valiosos: madera, suelo agrícola, pasturas naturales, humedales para arroz.
Recursos de
apoyo: fauna ictiocola para pesca comercial y deportiva, avifauna para mascota.
Actividades
principales: producción de extracto tánico y derivados, mueblería.
Décima
etapa: la pampeanización del Chaco
“Pampeanizar” significa pensar y
actuar como si los paquetes tecnológicos y los tipos de uso del suelo fueran
intercambiables entre ecorregiones muy distintas, y que todo lo que se hace en la Ecorregión Pampa
puede hacerse en el Chaco.
Ecosistema
fundamental: quebrachal, quebrachal- palosantal, monte fuerte, selva de ribera
en el chaco y selva pedemontana en el umbral Chaco- Yungas.