martes, 15 de mayo de 2012

Etapas de la explotación

Primera etapa: de las etnias locales
Quienes manejaban los elementos del paisaje eran los pueblos indígenas que, lentamente, fueron incorporando las herramientas de cosecha ecosistémica del blanco (Arenas, 2003; Maranta, 1987).
Ecosistema fundamental: pastizales y sabanas de tierra firme.
Actividades fundamentales: caza, pesca, recolección de miel, cosecha de frutos y fibras.


Segunda etapa: de los fronterizos y meleros
El criollo entraba y salía de la frontera que separaba la tierra controlada por el blanco del dominio aborigen, en busca de miel y cera. Se introdujo el ganado cerca de los ríos.
Ecosistema fundamental: pastizal, sabana y humedal.
Actividades fundamentales: ganadería en pastizales, abras y cañadas; cosecha de algarrobo.
Herramienta de manejo: fuego y caballo.


Tercera etapa: los puestos ganaderos 
La tierra “conquistada” fue asignada a propietarios blancos y sus puesteros tomaron el control de los bordes de los predios y de la de tierra pública, e introdujeron rodeos mixtos. Se consolidó el reemplazo de herbívoros nativos por ungulados domésticos y de pastizal por arbustal.
Ecosistema fundamental: pastizales, sabanas y humedales.
Herramientas de manejo: fuego, corrales, aguadas, "clausura"(cercos de ramas espinescentes para hacer un mosaico de pastizal nativo y cultivar zapallo y maíz).
Herramientas de cosecha: igual que la etapa de los fronterizos y meleros, con jaurías adiestra-das en cosecha de distintas presas.

Cuarta etapa: durmiente y poste
El sistema ferroviario y el alambrado crearon una fuerte demanda de madera.
Ecosistema fundamental: bosque e isletas de monte en sabanas.
Actividades fundamentales: explotación selectiva de madera dura para elementos al aire libre.
Pulso natural y herramienta de manejo: agarradero, obraje, campamento de hacheros, picadas.
Herramientas de cosecha: bueyes, alzaprima, hacha de apeo y labradora.
Disturbio principal: selección negativa de germoplasma; quedaron ejemplares tortuosos sin fuste forestal, atacados por insectos y hongos xilófagos.
  
Quinta etapa: primera taninera.
Empresas europeas de producción forestal-ganadera accedieron a cientos de miles de hectáreas y desarrollaron una actividad industrial que produjo extractos tánicos de los quebrachos colorados y extractos para aceites esenciales de palo santo, construcción de vías férreas y caminos terraplenados.
Ecosistema fundamental: quebrachal- palosantal, bosque de quebracho colorado y monete fuerte.
Actividades principales: obraje para apeo y preparación in sita de rollizo descortezado.
Recursos mas valiosos: bosques de maderas tánicas, quebrájales- palosantales, agua.


Sexta etapa: colonia algodonera
Ha ocupado con predios de menos de 50 ha los ecosistemas no anegadizos de herbáceas y, así, creó un paisaje abigarrado; ha desmontado lentamente el borde de fragmentos del Chaco Seco.
Ecosistema fundamental: pastizales y sabanas de suelos profundos, alta fertilidad y buen drenaje: campo prado.
Recursos más valiosos: suelos fértiles y clima pluviométrico con lluvias suficientes para el largo ciclo de un cultivo de verano o agua de riego.
Actividades principales: algodonera y ganadería en campo natural (Bolsi, 1985).

Séptima etapa: exploración y explotación petrolera
La construcción de una red de picadas de exploración se consolidó en los 70 como un sistema de corredores transgresivos a paisajes diversos y como una vía de penetración a ecosistemas vírgenes para obrajeros, cazadores, puesteros, topógrafos, científicos, coleccionistas de fauna y flora, “arriadores” de aborígenes a la zafra azucarera, fuerzas de seguridad y contrabandistas. Funcionó como una red facilitadora de defaunación, explotación forestal y pastoreo, en los fragmentos que habían conservado alta diversidad biótica.
Recursos más valiosos: hidrocarburos, agua, ecosistemas vírgenes y semivírgenes.
Actividades fundamentales: en las picadas hubo supresión de la cobertura vegetal en franjas angostas y rectas de decenas de kilómetros, y se formó un retículo interconectado. Perforación y explotación.

Octava etapa: agriculturización
Corresponde al fenómeno global llamado “Revolución Verde” (Pengue, 2005), por el cual los rindes aumentaron debido a una agricultura de crecientes insumos externos, en la que se manifestaba la capacidad de respuesta de los cultivares e híbridos al fertilizante, la maquinaria o el riego.
Ecosistema fundamental: lo que ha quedado de campo natural y cualquier tipo de pastizal no anegadizo.
Actividades fundamentales: cultivo de textil- oleaginoso y granos en sistema de doble cultivo.


Novena etapa: segunda taninera
Con la modernización de las fábricas y la diversificación de la demanda de productos la industria taninera cambió de óptica en cuanto al manejo del bosque e inició una etapa experimental de uso sustentable del mismo y de mejoramiento genético de las especies clave.
Ecosistema fundamental: territorios con bosques y fragmentos de bosque y pajonales.
Recursos más valiosos: madera, suelo agrícola, pasturas naturales, humedales para arroz.
Recursos de apoyo: fauna ictiocola para pesca comercial y deportiva, avifauna para mascota.
Actividades principales: producción de extracto tánico y derivados, mueblería.

 Décima etapa: la pampeanización del Chaco
“Pampeanizar” significa pensar y actuar como si los paquetes tecnológicos y los tipos de uso del suelo fueran intercambiables entre ecorregiones muy distintas, y que todo lo que se hace en la Ecorregión Pampa puede hacerse en el Chaco.
Ecosistema fundamental: quebrachal, quebrachal- palosantal, monte fuerte, selva de ribera en el chaco y selva pedemontana en el umbral Chaco- Yungas.

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